Señora y perrito
26
Jul

Pensioner pays for months to be able to give her dog a dignified farewell.

by Bonnie Cavanagh.
 

Traducción al español más abajo.

 

Eliana Acuña is a pensioner in southern Chile who lives with her husband, who is wheelchair bound and unable to work. They depend solely on their pensions and money is always in short supply. When they realized that their beloved elderly rescue dog, Sumisa, was suffering significantly, they knew they had a painful decision to make. Not only was it a difficult decision because she was a member of their family, but also because Chilean pensions are very small and the cost of the procedure would have a significant financial impact on them.

The Acuñas had found Sumisa in the streets of Valdivia, Chile, many years before and she had lived with them as part of the family ever since. A Chilean mixed breed, ‘Sumisa’ means submissive and obedient in Spanish. Due to their extremely limited income, Eliana and her husband have no choice but to live on the second floor of a house. As Sumisa got older, the stairs gradually became more and more difficult for her to climb. She also started presenting other serious age-related health issues. Eliana and her husband were very concerned that Sumisa might fall down the stairs, worsening her already frail condition. Deciding it was time to say goodbye to Sumisa was not an easy decision. They considered her part of the family, one of their children, but they knew it wasn’t fair to let her keep suffering. Given their mobility issues, Dr Angelica Romero from the nearby veterinary clinic, the Global Alliance for Animals and People (GAAP), went to their home to perform the euthanasia. Their beloved Sumisa was able to pass away pain-free, in her own home, accompanied by her own family, the people who had loved her all her life.

The GAAP is a Chilean-based NGO (non-for-profit) that runs a veterinary clinic with a very unique payment structure: taking into consideration the extreme poverty in many parts of Chile, it charges their clients based on their household income. As a pensioner, Eliana was charged just 20% of the regular cost for the procedure. In Eliana’s case, to ease the financial burden even more, the GAAP allowed Eliana to pay for Sumisa’s euthanasia in small monthly installments. This allowed the family to access the much-needed veterinary care as soon as possible and still pay for the heavily discounted service, as Eliana insisted on paying for the dignified end her dear friend deserved.

The GAAP team was very happy to see Eliana back at their clinic shortly after Sumisa passed away. She had brought her new rescue puppy, Princesa, a 2.5-month-old Chilean street dog, in to meet the team and have her examined, vaccinated and dewormed. Despite living on an extremely small pension, the Acuñas recognize the importance of being responsible pet owners and prioritize this within their limited budget.

Thanks to The GAAP, many low-income families in Chile are able to access quality health care for their companion animals. Without this unique payment structure, most of these animals would not be able to receive any veterinarian treatment whatsoever, making them extremely susceptible to highly preventable and treatable diseases, in addition to worsening the severe street dog population problem that Chile is battling.

—————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————————
 

Pensionada Paga Por Meses Para Poder Ofrecerle un Adios Digno a su Perrita.

Eliana Acuña es una pensionada que vive en el sur de Chile junto a su marido, quien está en silla de ruedas y no puede trabajar. Ambos dependen de sus pensiones y el dinero siempre es escaso. Cuando notaron que su querida perrita, Sumisa, estaba sufriendo, supieron de inmediato que tendrían que tomar una dolorosa decisión. No sólo se trataba de una decisión difícil porque Sumisa era un miembro más de la familia, sino porque el costo del procedimiento tendría un significativo impacto para ellos debido a lo bajo de las pensiones chilenas.

Sumisa fue parte de la familia desde que Eliana y su marido la encontraron en las calles de Valdivia hace años. Sus dueños le llamaron “Sumisa” por lo obediente y tranquila que era. Debido a sus ingresos limitados, Eliana y su marido viven en el segundo piso de una casa y para Sumisa, ya de edad avanzada, las escaleras se habían vuelto más y más difíciles de subir. Además había comenzado a presentar serias dolencias propias de su edad. Eliana y su marido estaban muy preocupados de que Sumisa pudiera caerse de la escalera, empeorando así su ya débil condición de salud. Decidir que era momento de decirle adiós no fue fácil. Para ellos, Sumisa era parte de la familia, un hijo más, pero sabían que no era justo dejar que siguiera sufriendo. Dados sus problemas de movilidad, la Dra. Angélica de la clínica Global Alliance for Animals and People (GAAP) fue a su hogar a practicar la eutanasia y Sumisa pudo morir libre de dolor, en su propio hogar y acompañada por su familia, las personas que la habían amado toda su vida.

The GAAP es una ONG (organización sin fines de lucro) con base en Chile que cuenta con una clínica veterinaria con una estructura de pago única: tomando en cuenta la pobreza extrema en muchos lugares de Chile, GAAP cobra a sus clientes basándose en sus ingresos. Como pensionada, Eliana solo debió pagar el 20% del costo del procedimiento y para alivianar aún más su carga económica, GAAP permitió que Eliana pagara el costo de la eutanasia de Sumisa en pequeñas cuotas mensuales. Esto significó que la familia pudo acceder a los servicios veterinarios que requerían con urgencia y costear el procedimiento que le dio el adiós digno que Sumisa merecía.

El equipo GAAP se alegró de ver a Eliana de vuelta en la clínica un tiempo después de la muerte de Sumisa. Eliana regresó con Princesa, una perrita mestiza de 2 meses y medio, también rescatada de la calle. Princesa venía a conocer al equipo y a recibir sus vacunas y antiparasitarios. A pesar de vivir con una pequeña pensión, Eliana y su marido reconocen la importancia de ser dueños responsables y saben priorizar esto dentro de su limitado presupuesto.

Gracias a the GAAP, muchas familias de bajos ingresos en Chile pueden acceder a salud veterinaria de calidad para sus animales de compañía. Sin esta estructura de pago única, muchos de estos animales no recibirían ningún tipo de tratamiento veterinario, haciéndolos extremadamente susceptibles frente a enfermedades altamente tratables, además de empeorar el severo problema de sobrepoblación de perros callejeros que Chile enfrenta.

Post a Comment