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30
Sep

Volunteering: The Life Changing Experience of Giving

 
By Kelleigh Waters

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As I rattled up the dirt road aboard a chicken bus into Todos Santos, my weariness 10430507_10101731125981455_2732742676810671091_nfrom the journey dissipated and the colour returned to my knuckles. I breathed in the familiarity of my surroundings and felt the smile widen across my face. This would be my third time working in Todos Santos.

My name is Kelleigh Waters, I am an emergency veterinarian from Fredericton, New Brunswick, currently working in South Florida. I became involved with the Todos Santos project back in 2010 as a veterinary student volunteer.

I remember the initial paradigm shift I worked through back in 2010. I was a hot shot veterinary student out to save the world. My head was quick to deflate as I stumbled through my first weeks in Todos Santos. I was unable to fully comprehend the mindset and perspective on pet ownership. Imagine how red-faced I was after realizing I was spieling out instructions to feed their pets eggs and meat, when they can’t even provide this for their children. I am the one who walked away after that summer educated and humbled.

When the chicken bus lurched to a stop this past April, I felt energized and excited to have the opportunity to give back to the community that has provided me so much.

img_6317This project unites individuals from different backgrounds and cultures. Our team consisted of veterinarians, technicians, and assistants from Canada, the US, Chile, and Guatemala. We are all moving parts that were linked together to form a well-oiled machine. It was amazing to witness how such a diverse group could link up so smoothly when we had a common goal in mind.

From the first person who stepped through the doors of our make shift clinic to the last, the week was an emotional tilt-a-whirl. There were moments where I felt stressed and overwhelmed but I would take pause and catch a glimpse of the people, patiently waiting with their pets. Many of them nursing mothers, some were children themselves. You could see how much they truly loved their pets. I would feel my heart lift in my chest and my focus re-adjust.

When it reached the last day of the project, we were mentally and physically exhausted. We had performed over 200 surgeries and vaccinated over 700 pets. Just before any complaint had a chance to leave my lips, I reflected back on the past few days. People walked MILES to reach our clinic, waited politely for hours, and showed genuine appreciation and gratitude at the end of the day.

As I was embraced and thanked by community members, my heart panged with guilt. I am the thankful one. Thankful for a powerful reminder of what life is about, back to basics.

I cannot thank the GAAP, and its founders, enough for their selfless initiatives and allowing me to be part of their team. The everlasting impact of these experiences has not only shaped the veterinarian I am today, but also the person I am and strive to be.

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Voluntariado: La Transformadora Experiencia de dar

Mientras me sacudía a bordo de la camioneta de gallinas sobre el camino de tierra, mi cansancio producto del viaje se disipaba y el color volvía a mis nudillos. Respiré la familiaridad de mi entorno y sentí la sonrisa agrandarse en mi rostro. Esta sería mi tercera vez trabajando en Todos Santos.

Mi nombre es Kelleigh Waters. Soy una veterinaria de emergencia de Fredericton, New Brunswick y actualmente trabajo en el sur de Florida. Originalmente me involucré con el proyecto Todos Santos en 2010, como estudiante veterinaria voluntaria.

Recuerdo el cambio de paradigma por el que pasé en un principio, en 2010. Yo era la estudiante veterinaria estrella, saliendo a salvar el mundo. Mi cabeza rápidamente se desinfló al tambalearme durante esas primeras semanas en Todos Santos. Me era imposible comprender completamente la mentalidad y perspectiva respecto a la tenencia de animales. Imagínense lo avergonzada que me sentí al darme cuenta que yo estaba ordenando a las personas que alimenten a sus mascotas con huevos y carne, cuando ni siquiera pueden proveer esto para sus hijos. Yo fui quien se fue ese verano educada y habiendo recibido una lección de humildad.

Cuando el bus llegó a su destino este pasado Abril, me sentí energizada y emocionada de tener la oportunidad de entregar a la comunidad que me ha dado tanto.

Este Proyecto une a individuos provenientes de diferentes experiencias y culturas. Nuestro equipo consistía en veterinarios, técnicos, y asistentes de Canadá, Estados Unidos, Chile y Guatemala. Todos somos partes móviles que han sido unidas para formar una máquina bien aceitada. Era sorprendente observar como un grupo tan diverso podía enlazarse tan eficientemente cuando teníamos una meta común en mente.

Desde la primera persona que atravesó las puertas de nuestra clínica improvisada hasta la última, la semana fue un sube y baja de emociones. Hubo momentos en que me sentí estresada y sobrepasada, pero me tomaba una pausa y observaba a la gente, pacientemente esperando con sus mascotas. Muchas de ellas madres amamantando, algunas de ellas, aún niñas. Se podía ver cuanto amaban a sus mascotas. Yo sentía mi corazón levantarse en mi pecho y mi enfoque se reajustaba.

Cuando llegó el último día de proyecto, estábamos mental y físicamente exhaustos. Habíamos realizado más de 200 cirugías y vacunado más de 700 mascotas. Justo antes de que cualquier queja se escapara de mis labios, reflexioné sobre los últimos días. La gente caminó kilómetros para llegar a nuestra clínica, esperaron gentilmente por horas y nos mostraron apreciación y gratitud genuinas al final del día.

Mientras los miembros de la comunidad me abrazaban y agradecían, mi corazón sentía un poco de culpa. Yo era la agradecida. Agradecida por tan poderoso recordatorio de aquello que realmente importa en la vida. Volver a lo simple.

No puedo estar más agradecida de GAAP y sus fundadores por sus desinteresadas iniciativas y por permitirme ser parte del equipo. El impacto permanente de estas experiencias no sólo han marcado la veterinaria que soy hoy, sino la persona que soy y que aspiro a ser.

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